Buenas tardes queridas lectoras!!
Al principio del embarazo, sobre todo si eres primeriza, cualquier cambio que experimente tu cuerpo te hace estar alerta ya que quieres estar segura de que todo está yendo bien. Uno de los síntomas que más asusta es el sangrado vaginal, aunque no siempre es señal de alarma porque el sangrado de implantación es más habitual de lo que se suele creer y no supone riesgo ni para ti ni para tu bebé.
Por eso es importante saber diferenciar el sangrado de implantación de los de otros tipos. Para comprender su origen, debemos saber que el embarazo comienza cuando el embrión se implanta en el endometrio (capa más interna del útero). Es decir, el hecho de que un espermatozoide fecunde al óvulo no determina un embarazo. Tampoco lo hace en la fecha de la última regla.
El óvulo suele fecundarse en una trompa de Falopio y viajará durante una o dos semanas aproximadamente hasta el útero. El embrión al posarse en él, le rompe algunos capilares sanguíneos para poder conectarse a ellos y recibir el aporte sanguíneo que necesita para abastecer a sus células de oxígeno y nutrientes, donde se formará la placenta.
Al producirse esta ruptura de capilares, se escapan algunas gotas de sangre materna y es el sangrado que vemos producido por la implantación. Cuando este sangrado se produce, aparecerá un pequeño resto de sangre roja oscura o marrón, aún así, es importante tener en cuenta que es complicado valorar el origen del sangrado en función solo del color ya que, si el embrión se ha implantado más cerca del cuello del útero, la sangre podría tardar menos en salir y tirar hacia un tono rosado.
Una de las preguntas más frecuentes es: ¿Cómo diferenciar un sangrado de implantación con la regla?
Ambas aparecerán más o menos en las mismas fechas: el óvulo generalmente se libera en el ovario 14 días antes de la menstruación y puede ser fecundado en las siguientes 24 horas. Hemos dicho que el sangrado de implantación se produce 1 o 2 semanas después de este momento y en la mayoría de mujeres, no es extraño que se adelante unos pocos días en algunos ciclos.
Durante la gestación se inhibe todo el proceso hormonal que daría lugar a un nuevo ciclo menstrual, por lo tanto la regla y el embarazo son incompatibles. Hay mujeres que han asegurado estar embarazadas y presentar la regla. Lo que sucede en estos casos, es que la mujer que casi siempre suele ser alguien con reglas ya de por sí escasas, identifica este primer sangrado de implantación como una menstruación.

Como observamos, el sangrado de implantación es un síntoma habitual del inicio del embarazo y no supone ningún riesgo. Aunque puede confundirse con la menstruación, sus características son algo diferentes y, excepto que el sangrado sea muy abundante y doloroso, no es necesario que acudas al médico y puedes estar tranquila
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