Buenas tardes queridísimas mamás💓💓💓
Aunque no lo creáis, estar embarazada en verano tiene muchas ventajas. De entrada, puedes dedicar más tiempo a mimarte durante las vacaciones, así como descansar, nadar, hacer ejercicio e ir vestida de forma más ligera e informal.
Pero la piel está más expuesta al sol y el calor, la humedad y la intensidad de las radiaciones ultravioletas pueden favorecer o agravar algunos problemas de piel que son frecuentes en esta etapa, como los picores que provoca la distensión de la piel, la aparición de manchas o las estrías. Por ello, es importante estar alerta, protegerse bien e hidratarse de forma irregular, por dentro y por fuera.
Algún tipo de manchas son las siguientes:
- Línea alba: hemos profundizado más en este tipo en otra de nuestras entradas del blog. Es una mancha vertical que empieza en el pubis y termina en el ombligo o, a veces, un poco más arriba. Suele surgir hacia el cuarto mes del embarazo, aunque puede aparecer algo más tarde.
Es una marca que ya tenemos, pero los cambios hormonales del embarazo provocan variaciones en la melanina , una sustancia que producimos para pigmentar la piel y protegerla de los rayos ultravioleta, que la oscurecen haciéndola visible.
Los consejos para tratarla son los siguientes: no se deben utilizar cremas blanqueadoras u otros productos para eliminarlas. Pero para prevenirla, es importante exponerse al sol de 12 a 16 horas y utilizar una crema protectora de alto factor de protección solar, acorde a nuestro tipo de piel y que proteja de los rayos UVA.
- Estrías: son unas líneas parecidas a las cicatrices que aparecen en el cuerpo debido a cambios bruscos de volumen. Son atrofias cutáneas por el adelgazamiento y hundimiento de la epidermis y dermis. Es frecuente en el embarazo, sobre todo a partir del segundo y tercer trimestre, en las zonas que más sufren cambios de volumen, como abdomen, caderas, ombligo y pechos.
Estas marcas no desaparecen, sobre todo cuando se vuelven color nacarado. Aunque existen tratamientos. Uso de cremas hidratantes antiestrías, aplicadas mañana y noche en las zonas que sufren mayor distensión. Estas cremas contienen aceites que ayudan a mantener elasticidad de la piel, es importante también evitar la ganancia de peso excesivo.
- Melasma: son manchas de tono oscuro, que se localizan principalmente en el rostro, sobre todo las mejillas, la frente, el mentón y la zona por encima del labio superior, aunque también pueden aparecer en el cuello y los antebrazos. Son más frecuentes en mujeres de piel morena y también durante el embarazo, así como mujeres que utilizan anticonceptivos hormonales que contienen estrógenos.
Los consejos más importantes para tratarlo es no preocuparse antes de tiempo, ya que el melasma no afecta a todas las embarazadas. La mejor manera de prevenirlo es protegernos del sol con una crema con factor de protección solar +50 diario, y volverlo a aplicar cada 2 horas si estamos al aire libre. En el caso de que aparezca, debemos mantener la foto protección solar añadiendo gorros o viseras. Una vez se finaliza el embarazo, consultar con el dermatólogo para tratarlo de forma correcta.
- Eritema: es un enrojecimiento de la piel causado por el calor, el sudor, el ambiente húmedo y el contacto con el bañador mojado en mujeres que tienen la piel sensible o antecedentes personales de dermatitis atópica. Suelen desaparecer por sí solas y no tienen importancia ni comportan problemas para el embarazo o el bebé.
Es aconsejable hidratar la piel con cremas emolientes o lociones hidratantes cada día, el mejor momento es después del baño tras secar la piel.

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